Estos eternos, bellos y cotizados objetos de deseo, se empezaron a comercializar en gran medida, de la mano de los comerciantes judíos. En la capital holandesa se han tallado multitud de diamantes legendarios, entre ellos el majestuoso Cullinan, el más grande de la historia o el que se pulió expresamente para la corona británica.
Los centros de diamantes son, además de tiendas donde se pueden adquirir diamantes, una especie de museos que ofrecen demostraciones de talla de diamantes, y en ellos se exponen bellas colecciones de estas piedras preciosas.
Entre los diferentes centros de talladores que podemos visitar están el Ámsterdam Diamond Center, en pleno centro de la ciudad; el Coster Diamonds, o el Gassan Diamonds House, lugares que venden estas exclusivas y caras joyas, que atraen a muchos turistas y algunos compradores.
> > Volver a la guía de Ámsterdam