El mismo se prolonga a lo largo de un kilómetro, durante el cual están dispuestas las más de 250 casetas o puestos, en los que se venden todo tipo de productos, desde frutas o zumos naturales hasta ropa, generalmente muy barata, collares y muchos otros tipos de artículos y productos alimenticios. Seguro que nos interesará algo.
En sus inicios sólo se situaban allí unos cuántos vendedores callejeros, que fueron aumentando en gran medida, hasta que el ayuntamiento decidió regularizar su actividad. Entonces pasó de estar abierto tan sólo los sábados, a funcionar seis días de la semana.
El Mercado Albert Cuyp está considerado como uno de los mayores de Europa, lo que lo hace más interesante; sin embargo apenas suele ofertar artículos muy curiosos o antiguos, como los de otras grandes ciudades europeas, como el mercado de las pulgas de París o el Rastro madrileño.
Pero si queremos echar un vistazo, comprar algo de fruta y tomar un zumo natural mientras ojeamos alguna cosa que nos pueda interesar, es buena idea acercarse hasta él y conocerlo de primera mano.
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