
La torre se encuentra ubicada en una zona relativamente industrial y hasta ahora desprovista de atractivo, y no muy lejos de otro icono de la arquitectura moderna: el templo de la Sagrada Familia.
Con sus 144 metros de alto, el edificio es como un inmenso obús lanzado hacia el cielo, un proyectil que se ilumina en las noches con una espectacular sinfonía de color.
Inaugurado en el año 2005, la edificación dispone de 50.000 metros cuadrados de superficie, de los que 30.000 son de oficinas.
La torre fue diseñada por el francés Jean Nouvel, en colaboración con un estudio de arquitectos catalán, b720. Nouvel dijo que su proyecto era algo así como un surtidor, un geiser, que surge de la superficie de la ciudad, metáfora que se relaciona en alguna medida con el nombre del grupo promotor, AGBAR, Aguas de Barcelona. También lo relacionó con otras formas del entorno, como las agudas crestas de Montserrat o las propias torres y pináculos de la Sagrada Familia, de Gaudí.
El revestimiento de vidrio le otorga una vistosidad diurna, en tanto que la iluminación lo convierte en un sugestivo cuadro móvil de color, merced a un sistema que permite cambiar el tono de cada una de las 4500 luminarias de la torre de forma independiente.
> > Volver a la guía de Barcelona