Es uno de los templos más antiguos de la ciudad, porque comenzó su construcción por 1270, aunque la obra actual es en su mayor parte toda moderna.
Cuenta con numerosas obras de arte que se pueden admirar, como la piedra bautismal de bronce, las tablas flamencas o sus llamativos frescos. Hay una gran pintura, de inmenso tamaño, que representa la danza de la muerte. Es del período gótico.
Hay que señalar que su entrada es gratuita y abre por las mañanas hasta las cuatro de la tarde.
> > Volver a la guía de Berlín