
Proyectada por el arquitecto Vicente Acero, se empezó en 1722 y no se terminó hasta el siglo XIX. Es un sólido templo de tres naves, con girola circular. La fachada muy ágil cuenta con un cuerpo central y sendas torres, todo revestido de magnífica piedra blanca.

El barroco y el neoclásico se dan la mano en este monumento que corona una bella cúpula de azulejos.
En la catedral se halla el Museo catedralicio, y en la cripta reposan los restos mortales del compositor Manuel de Falla(Cádiz, 1876; Alta Gracia, Argentina, 1946).
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