Este museo es sin duda el primer atractivo artístico de la ciudad francesa de Colmar.

Retablo de Issenheim, de Grünewald. Foto guiarte.
Se halla instalado en un antiguo convento de Dominicas fundado en el siglo XIII, que cuenta con un claustro gótico considerado como el mejor de la región.
Unos 300.000 visitantes acuden cada año a este centro, que expone excelentes muestras artísticas de la Edad Media y el Renacimiento, además de elementos arqueológicos y etnográficos, en dos plantas y un sótano.
Pero el eje de todo este atractivo es el famosísimo retablo de Issenheim, pintado en los inicios del siglo XVI por Grünewald para decorar una capilla conventual de Issenheim(20 kilómetros al sur de Colmar)
Los diez cuadros de Grünewald son magistrales. El pintor dejó una crucifixión impresionante, donde asombran los gestos de dolor, las tonalidades lumínicas y numerosos detalles, entre los cuales está el dolorido aspecto de la carne de Cristo.
Esta crucifixión de Mathias Grünewald ha colocado al pintor como uno de los más destacados del arte religioso europeo y mundial de todos los tiempos.
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