
La urbe también tiene una gran red de tranvías y autobuses.
Dicen que la mejor época para la visita de la ciudad corresponde a los meses que van de Mayo a octubre, aunque la seguridad de que no nos va a llover en la visita no es muy grande nunca.
Durante esta época hay ofertas de diferentes compañías para viajar en barco por el Rin. Los embarcaderos se hallan a la orilla del río, muy cerca de la iglesia de San Martín el Grande.
El centro de la ciudad es buen lugar para compras, especialmente en Hohe Straße and Schildergasse, donde se alinean todo tipo de comercios.
La ciudad ha sido famosa en los ultimos siglos por el "agua de Colonia". Hay tradición en la ciudad de esta fabricación.
Se dice que Juan María Farina (1685-1766) fue quien creó aquí a principios del S. XVIII un nuevo tipo de perfume que llamó Eau de Cologne (Agua de Colonia). Era un aroma fresco, distinto de los aceitosos perfumes en boga hasta entonces. Colonia le rindió homenaje mediante una estatua en la torre del Ayuntamiento.
Pero Colonia tiene fama mundial por su marcha y bullicio. Es tenida como capital gay de Alemania, celebrando importantes eventos festivos.
Es famoso el Carnaval de Colonia, con sus "días locos" en los que hay una participación intensa de los habitantes de la ciudad, que combaten la rudeza del clima con alegria, desfiles, disfraces, bullicio y buena comida y bebida.
Y para hablar de esto último, mención a la Kölsch, cerveza local afamada y afrutada que se bebe en vasos de forma cilíndrica y se acompaña con "medio pollo", que no es un plato de carne sino panecillo con una porción de queso holandés.
Y para comer, los alemanes siempre tienen la suntuosidad de sus abundantes platos de carne. Son maestros en los tratos de carnes (y de patatas).
> > Volver a la guía de Colonia