
Olivarda.
Olivarda.
Inula viscosa
La Olivarda, que también toma los nombres de Altabaca o Mata mosquera, suele crecer hasta la altura de un metro aproximadamente. Es una planta muy pringosa a causa de innumerables glandulitas que, mezcladas con pelos finos y largos, cubren todas sus partes.
Las flores se agrupan en cabezuelas y éstas en racimos en las sumidades del tallo y de sus ramas.
Las hojas de esta planta tienen sabor herbáceo, pero luego amargan. Su olor es muy poco agradable. La floración de la Olivarda se produce desde agosto hasta bien entrado el otoño.
Suele aparecer en lugares incultos y prevalece, sobre todo, en las tierras removidas y alteradas, en desmontes y terraplenes, en antiguos cultivos abandonados, ribazos, ruinas, como si en realidad le gustara criarse en lugares donde ha existido o existe una cierta presencia humana.
La Olivarda produce una esencia que según los investigadores contiene un 40% de cineol.
Entre los usos que se citan, aparece el que se le daba en Argelia como combativo del paludismo y para las enfermedades urinarias. Otros autores dicen que se ha empleado como astrigente, osea que contrae alguna sustancia orgánica.
En
Flora Española se afirma que es hierba mortal para las cabras. También refiere que
nuestros albéitares (veterinarios) la emplean con utilidad conocida para fortificar con su cocimiento las partes debilitadas o hinchadas de resultas de alguna caída.
Dice Font Quer posteriormente:
Tengo anotado que en el reino de Valencia emplean la Olivarda como vilneraria; esto es en cocimiento, con el cual lavan y bañan las heridas y contusiones. Aunque la historia de que mata cabras y jumentos puede no ser verdad, parece prudente no emplearla más que para uso externo.
La fotografía fue realizada durante el mes de agosto en las minas de oro de Rodalquilar, en Níjar.
Ononis.
Ononis viscosa
Se trata de una especie anual muy variable, suavemente vellosa y glandulosa, con flores solitarias largamente pedunculadas, axilares, amarillas, que en su conjunto forman un racimo terminal flojo y con hojas.
En nuestro territorio se presentan un total de 41 especies de las que 17 son endemismos.
La fotografía fue realizada en la carretera de Almería a Níjar durante el mes de abril

Palmito
Palmito.
Chamaerops humilis.
Se trata de la única palmácea que se da de por sí y sin cultivo en España. Si no fuera utilizado por el hombre para obtener sus cogollos y sus hojas para realizar escobas, crecería varios metros y se podría convertir en una elegante planta.
Las hojas están divididas en gajos, de manera palmeada, con los rabillos o pecíolos armados de espinas vulnerantes. Hay plantas machos, con flores masculinas de seis a nueve estambres, y plantas hembras, fructíferas, que producen los palmiches, pequeños dátiles o dátiles de raposa, con poca y muy acerba carne.
El Palmito florece en primavera y se cría en las costas mediterráneas y atlánticas, en las laderas, los collados y en los acantilados.
La composición de las hojas desecadas contiene hasta un 1,35% del alcohol cíclico llamado quercita, idéntico al elaborado por los robles.
Entre las virtudes que se han adjudicado al Palmito, figura como más importante la provocada por el dátil, que contiene mucha materia tánica. Cuando no está muy hecho o maduro, se usaba contra las diarreas y toda suerte de flujos de vientre.
En los últimos años sí ha sido mucho más apreciado el cogollo, utilizado como ingrediente imprescindible en algún tipo de ensaladas.
La fotografía fue realizada en San José durante el mes de agosto

Pelargonio
Pelargonio.
Pelargonium
A esta planta también se la conoce popularmente como geranio, aunque en realidad esta es la planta cultivada, pues casi todas pertenecen al género pelargonium. Son plantas de tallo carnoso, con su parte inferior leñosa, que producen flores irregulares, a veces de gran tamaño.
Son originarias de la región del Cabo en África del Sur. Muchas de las especies se cultivan y existen numerosas variedades.
Se pueden clasificar en cuatro grupos principales: de mata con las flores reunidas en grandes cabezuelas, de enredadera, de flor grande y de olor, con las hojas muy aromáticas.
Los verdaderos geranios son plantas silvestres de flores pentámeras de color rojo, blanco o rosáceo, a veces con los tallos carnosos.
Pertenecen a los géneros Geranium y Erodium, como la aguja de pastor, hierba con flores de color rosáceo agrupadas en una cima.
La fotografía fue realizada durante el mes de agosto en un jardín de San José, Níjar

Semilla de pita.
Pita.
Agave americana
También es conocida en América como magüey y Pita haya. De su centro nace un tronco muy alargado conocido como Pitaco. Antes de morir, al final del verano, da las semillas de pita (en la fotografía) que se sitúan en todo lo alto del pitaco. Una vez abiertas caen al suelo desde donde se reproducen inmediatamente agarrándose a la tierra expontáneamente.
A. de Alcedo, en el
Diccionario Geográfico de las Indias Occidentales o América de la Biblioteca de Autores Españoles, habla así del Magüey:
Planta común en toda la América; pero la más útil y estimada de los indios, porque de ella sacan agua, vino, vinagre, aceite, bálsamo, miel, vigas para sus casas, tejas, hilo para coser y hacer tejidos, agujas y tallos para comer; es del mismo género que las pitas; las pencas a medio asar dan una porción de zumo algo dulce, que puesto al fuego hasta que se haga jarabe es remedio eficacísimo para mundificar las llagas envejecidas, y tomando media dracma o una en agua caliente deshace las crudezas del estómago y expele las materias si hay postema o sangre extravenada; esta planta crece en cualquier parte, y así abunda tanto y su principal utilidad, además de las referidas, es en Nueva España por la bebida llamada pulque que hacen de ella.
La fotografía fue realizada durante el mes de agosto en un camino que lleva al Cortijo del Fraile, cerca de Rodalquilar, en Níjar.

Retama
Retama.
Lygos sphaerocarpa
Este arbusto se caracteriza por su legumbre más o menos globular, generalmente uniseminada, sin mecanismo alguno para abrirse.
La planta que nos ocupa se diferencia de sus hermanas en sus flores menores y de color amarillo. están dispuestas en racimos laterales y erectos que se insieren a su vez en ramas ascendentes y lampiñas, finamente estriadas con un lustre de plata. Las flores son muy pequeñas, de entre 5 y 8 milímetros. El fruto es ovoide y liso.
Se suele encontrar en colinas secas y principalmente en suelos arenosos.
La fotografía fue realizada durante el mes de junio en la orilla de la carretera que que une Níjar y San Isidro
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Cuentaviajes de El color del desierto. - El Cabo de Gata
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