
Lantana
Lantana.
Viburnum lantana
A esta planta también se la conoce como Barbadejo y Mentironera. Es una planta que se suele utilizar principalmente para realizar setos o aparece en matorrales.
La documentación que se ha podido encontrar es principalmente de otra viburnum, la tinus, llamada popularmente Durillo. Según todos los datos, al igual que la anterior las flores forman ramilletes aparasolados y tienen la corola de una sola pieza, blanca o sonrosada. En este caso, nos encontramos con otro tipo de colores, entre el rojo y el naranja.
La compsoición del durillo es más o menos desconocido, aunque algunos autores la asemejan a la Lantana que, según el químico Antonio Casares en 1856, afirmó haber aislado y estudiado un principio inmediato llamado viburnino, que según dicen fue hallado por otro experto en la Viburnum opulus en 1844.
Según estos estudios, siempre se ha colocado a estas plantas entre las oficinales, aunque de muy raro uso, se afirma que se utilizaban para combatir la hidropesía, y son purgantes. Las hojas, muy amargas, se utilizaban en cocimiento contra las fiebres.
La fotografía fue realizada durante el mes de agosto en San José, Níjar

Launaea.
Launaea.
Launaea spinosa
Se trata de una planta muy ramificada, intrincada y entretejida, arbustiva, de hasta 30 centímetros.
Las ramas viejas se vuelven espinosas mientras que las del año terminan en pequeños capítulos (flores) de color amarillo pálido de unos 2 centímetros de diámetro.
Esta planta se suele encontrar en las colinas secas y los pedregales cerca del mar.
La fotografía fue realizada en la orilla de la carretera de Los Genoveses a Monsul

Lentisco
Lentisco.
Pistacia lentiscus
El Lentisco es una mata o un arbusto que puede crecer hasta un par de metros de altura o tal vez más si no se le maltrata. Pero lo normal es que se encuentre como arbusto y puede ser de pie femenino o masculino.
Los masculinos echan unos cortos ramilletes de flores con el cáliz dividido en cinco lóbulos, sin pétalos y con cinco estambres rojillos.
Los femeninos tienen el cáliz con sólo tres o cuatro lóbulos y un pistilo redondito, que luego se convierte en un pequeño fruto globuloso que primero es verde, luego rojo y finalmente negro con la magnitud aproximada de un guisante.
Florece durante los meses de abril y mayo, y frutifica en el otoño. Se suele criar en los collados y laderas de la mayor parte de la Península, aunque sus lugares preferidos están junto a los algarrobos, los palmitos y en los lugares de destrucción de encinares. Se pierde hacia el norte de España.
El producto más importante de esta especie es la llamada almáciga o mástique. Se trata de una exudación resinosa que fluye espontáneamente de los troncos del lentisco o se obtiene sangrándola. Esta sustancia es muy usada en una isla de las costas de Asia Menor llamada Quío.
Otras sustancias que se pueden encontrar en las hojas de esta planta son el tanino, la miricetina (materia colorante) y pequeñas cantidades de esencia de lentisco con pineno.
La almáciga, aparte del uso que se hace de ella en la industria de los barnices, se utiliza en odontología para preparar diversos cementos dentarios. También sirve para mascar y perfumar el aliento al mismo tiempo que fortalece las encías. Estos usos ya sólo se dan en países orientales.
También se ha escrito del Lentisco que de él se conseguía el
vino lentiscino que se tenía por confortativo del estómago y que también se utilizaba para cortar las diarreas. Otro curioso uso que se ha hecho del Lentisco ha sido para abrir el apetito. Cuentan que una ramita con tres o cuatro hojas en un vaso de agua desde el amanecer, tomando medio vaso de agua al medio día y otro medio antes de cenar, despertaba el apetito de los niños. A eso le llamaban agua de Lentisco.
En la antigüedad se podía leer lo siguiente del Lentisco en el Libro I de Dioscórides:
Métenla ordinariamente en las pólvoras compuestas para fregar los dientes y en los afeites hechos para dar lustre al rostro. Confirma ésta las pestañas caducas, y mascada engendra un buen olor en la boca y aprieta las relajadas encías....
La fotografía fue realizada en el mes de octubre en una rambla que desemboca en una rambla cercana Higo Seco, en Níjar.

Matagallo.
Matagallo.
Phlomis purpurea
Esta planta que florece en primavera y que también recibe los nombres de Mechera colorada o Matulera se cría en las laderas y collados secos y pedregosos de todo el mediodía de la Península.
No se conoce su composición, aunque en la obra
Flórula farmacéutica malacitana se dice que se emplea el cocimiento como diurético y para combatir los cálculos urinarios.
La fotografía fue realizada en el mes de marzo en una rambla que parte del Pozo de la Tórtola, en el término de Níjar.

Maya.
Maya.
Bellis perennis
Se trata de la imagen inferior de la fotografía y también se la conoce como Vellorita, Chirivita o Margarita menor. Florece cuando va a empezar la primavera si no falta frescor en la tierra. La floración puede continuar durante todo el verano.
Las margaritas que florecen con las lluvias de otoño se las llama Bellis silvestris.
La cabezuela de la Maya, según investigaciones un tanto antiguas, contiene los ácidos málico, tartárico, acético, oxálico y tánico, con una materia colorante amarilla, la antoxantina y también se sabe que hay innulina.
Entre las propiedades que se le han adjudicado está la de ser un remedio contra la tos, aunque también se la considera depurativa, por su virtud de activar el metabolismo. Se habla que las ensaladas preparadas con Maya y mezcladas con taraxacón, hinojos y otras hierbas aromáticas no son desdeñables como purificador de la sangre.
La Maya tiene una curiosa historia.
Los gobernantes alemanes publicaron en 1793 un decreto condenandola al exterminio porque suponían que tenía supuestas virtudes abortivas.
La fotografía fue realizada en el Pozo de la Tórtola, Níjar, durante el mes de abril.

Flor de nopal.
Nopal.
Opuntia ficus-indica
El Nopal es popularmente conocido como chumbera. También tiene otros nombre como Higuera de pala, Higuera de Indias o Tuna.
En toda la superficie de sus pencas, que son porciones del tronco aplanadas, nacen numerosas espinillas que se clavan en la carne sin apenas notarlo. Cuando las palas son pequeñas y tiernas, en el mismo lugar en que más tarde se desarrollan las espinas, nacen las verdaderas hojas del Nopal, que son muy menudas, angostas y de vida efímera.
Las flores, que suelen aparecer en plena primavera y comienzos del verano, surgen sobre las palas, mayormente en sus bordes y sobre el fruto incipiente, coronándolo con numerosos pétalos amarillos o rojizos. Los frutos están llenos también de pequeñas espinas y cuando están maduros se vuelven de color vinoso o rojizo. Son jugosos y dulces con muchas semillas.
Las palas recien cogidas contienen más del 90% de agua. También contiene azúcar y materias nitrogenadas con ácidos orgánicos, además de colorante rojo o anaranjado.
En medicina popular se ha considerado el fruto como astrigente y se ha usado como antidiarreico. Las palas, frescas y calentadas son emolientes, osea, sirven para ablandar una dureza o tumor.
Dicen los expertos que como postre es mejor aprovechar el jugo endulzado que se prepara de la siguiente forma: pelados los higos chumbos se cortan en rodajas, se colocan en una vasija y se cubren de azúcar por la noche. A la mañana siguiente se ha formado por sí solo un jarabe excelente, más o menos aromoso según la calidad de los chumbos. Este zumo se pasa a través de un colador capaz de retener las simientes y se toma bien frío. Incluso dicen que se mejora al mezclarlo con plátanos. También se ha dicho siempre que este mismo zumo tomado caliente ablanda la tos.
También se ha afirmado que las palas calientes y aplicadas en zonas del cuerpo donde hay algún dolor, lo quitan de inmediato.
De esta planta, originaria de América, ya hablaba Fernández de Oviedo al tratar
De la Historia Natural de las Indias cuando afirmaba que
hay unas plantas salvajes que se nacen por los campos, y yo no las he visto sino en la Isla Española, aunque en otras islas y partes de las Indias las hay. Llámanse Tunas, y nascen de unos cardos muy espinosos, y echan esas frutas que llaman tunas, que parecen brevas o higos de los largos.
De su presencia en España, ya se habla en 1764, ya que Quer había podido escribir que
la chumbera era ya muy común en las costas mediterráneas y en las del Océano.
Las fotografías fueron realizadas en la playa de Los Genoveses (Níjar) durante el mes de agosto (fruto) y durante el mes de mayo (flores).
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