La parte que da a la Plaza del Mercado es de la edad más temprana y luego se fueron añadiendo diversas partes durante un periodo de 400 años, especialmente en el XVI.
Como era bastante habitual en la época de su construcción, la portalada de arcadas se abría a la plaza del mercado, centro de la vida urbana.
El Ayuntamiento continúa sirviendo para su destino original. La sala del Consejo, de inicios del siglo XVI, es una joya única por su decoración gótica interior. Las pinturas recubren el conjunto, enmarcadas por madera finamente trabajada. Sorprende su calidad y excelente estado.
El ayuntamiento, con su aire gótico, preside la actividad diaria de la plaza. Goslar marketing gmbh