Se erigió originalmente la antigua iglesia gótica de Santa María tras la conquista cristiana en el siglo XIII, cuando se prometió erigir un templo si se conquistaba la isla. Ésta estaba levantada sobre una antigua mezquita, y posteriormente pasó a ser reformada al estilo barroco durante el siglo XVIII.
La Catedral de Ibiza se dedicó desde sus inicios a la Virgen de las Nieves y a Santa María la Mayor. Su arquitectura exterior es de un aspecto severo y bastante sobrio, donde destacan sus robustos contrafuertes.

De su interior cabe resaltar su bello retablo de San Gregorio, así como una llamativa custodia de plata dorada que data del siglo XIV. Es una visita interesante y además se puede acceder al Museo de la Sacristía.
El 1782 se creó oficialmente el obispado de Ibiza, con lo que el templo adquirió rango catedralicio.