CEPEDA: LA SUERTE ESTÁ ECHADA
No suele ser habitual que en el panorama político actual se salude a los adversarios en liza y mucho menos en proceloso y antagonista periodo electoral. Hace unas semanas lo hice como secretario general de UPL-Madrid ante el electorado en el salón de actos de la Casa de León en la capital, junto a José María Rodríguez de Francisco, y ahora lo vuelvo a repetir gustoso para La Cepeda, mi tierra de nacencia. En absoluto se trata de un gesto de cara a la desilusionada galería. El viejo proverbio de “al enemigo ni agua” es un aforismo metafísico no asumible por mí. Me congratularía extraordinariamente que la campaña discurriera por cauces templados y que los resultados fueran para todos satisfactorios, sin excepción.
Desde el leonesismo adquirimos el compromiso de desterrar cualquier atisbo de zafiedad o descalificación gratuita. Como en la campaña anterior, el juego limpio leonesista imperará en los 44 pueblos de la comarca. El día 26 de mayo alargaremos nuestra mano y con caballerosidad felicitaremos a quien haya necesidad de hacerlo. Bajo ningún concepto se hará leña del árbol caído o en horas bajas, si es que lo hay. Las tierras de La Cepeda y sus gentes se merecen un respeto.
Felicité hace unos días en Astorga a la candidata socialista de Sueros de Cepeda por su nominación en puesto de salida para Fuensaldaña. Al solar cepedano no le vendrá nada mal una procuradora en las Cortes. Lo de menos es el partido que la sustenta. No obstante que nadie se equivoque; la cortesía debida y el juego pulcro no son óbice ni cortapisa para que desde UPL-Cepeda se juegue con ímpetu y auténtica pasión la partida electoral y se vayan poniendo paulatinamente las cartas encima del tapete cada vez más candente. En ello estamos.
Nuestro compromiso, mi compromiso como coordinador de campaña en los 44 pueblos de La Cepeda es incrementar al menos los resultados en un 80 por ciento. Digo bien y no me equivoco, ¡en un 80 por ciento! O sea, acercarnos al doble de concejales de los que actualmente tiene UPL en el conjunto de la mancomunidad de La Cepeda. Adquirimos este rotundo desafío con nosotros mismos, con el resto de leonesistas y con los electores que nos confíen el voto. De lo contrario habré/habremos fracasado con estrépito y rallando el frontis del ridículo en las expectativas fijadas. ¿Qué partido se atreve a ofrecer un reto público tan claro y contundente?
De producirse este desenlace, estamos seguros de ello, desde UPL-Cepeda centraremos nuestra atención en la mancomunidad de municipios. Sondeos fiables aseguran que al menos en tres de los cinco consistorios podemos ser los leonesistas quienes estemos en condiciones de determinar el signo del equipo de gobierno e incluso gobernar en alguno. UPL pactará sin complejos con aquellas formaciones que sientan los colores de León y crean de verdad en el futuro de la mancomunidad y su dinamización.
Sin embargo, tememos que el escaso interés demostrado por el introspectivo candidato socialista en el municipio de Villamejil disminuya las posibilidades de este grupo. El legítimo apocamiento político y de perspectiva de su cabeza de cartel, más allá de los sufragios de su horizonte municipal, deviene en un flaco favor a las otras listas del puño y la rosa. Cabe la posibilidad de que los socialistas extravíen el gobierno de la mancomunidad en Villamejil y que tampoco en esta legislatura logren alcanzar la alcaldía, ahora en manos de los populares.
En cualquier caso, respetando escrupulosamente los procedimientos y estrategias ajenas, desde UPL contemplaremos las alianzas donde sean inevitables desde una configuración global de mancomunidad, teniendo en cuenta que no hay más remedio que esperar al 25 de mayo para que hablen las urnas inclementes. Si mi vaticinio fuera excesivo o estuviera errado (mi experiencia y mi conciencia me indican lo contrario) no me dolerán prendas en reconocerlo con la humildad debida en estas mismas páginas. Con el permiso del director, naturalmente.
¡Nobles e ilustres rivales electorale