
El municipio de San Ildefonso o La Granja de San Ildefonso es conocido sobre todo por las construcciones palaciegas, ubicadas en medio de un terreno agreste, a unos 1200 metros de altitud sobre el nivel del mar.
El lugar -muy vinculado a la realeza borbónica española- se halla en las laderas de la parte norte de esta sierra, ya muy cerca de Segovia(a diez kilómetros), en parajes llenos de bosques, siempre idóneos para la caza y el paseo.
Es una zona de interés forestal, cinegético y ganadero. Ya en la Edad Media se tienen noticias de que los monarcas castellanos visitaban el cercano entorno de Valsaín, en actividades de caza y pesca. Precisamente en Valsaín se asentó una casa palacio, desde donde los regios huéspedes darían cuenta de los ungulados y las truchas del valle del Eresma.
Enrique IV levantó aquí un pabellón de caza, centro que los Reyes Católicos cedieron a los Jerónimos del monasterio de El Parral, Segovia. Estos edificaron diversas instalaciones, entre ellas una granja para ganados, lo que dio nombre al lugar.
Ya en el siglo XVIII, instaurada en España la dinastía de los Borbones, Felipe V emprendió la construcción de un bello palacio en este lugar que él admiraba por sus paisajes.
Se trata de una construcción que deja a un lado los estilos castellanos y se refugia en las predilecciones estilísticas galas, aunque con notable sabor italiano, pues el monarca empleó una abundante pléyade de artistas de este último origen.
En torno al ámbito palaciego surgió un pueblo de cortesanos y servidores, avivado más tarde con la construcción de una histórica fábrica de vidrios.
Cuentaviajes de La Granja, esplendor real |
> > Volver a la guía de La Granja