Sugiere a tus amigos que nos sigan en las redes sociales

Moliets

El viajero quiere llegar puntual antes de las cinco a Moliets. Ha quedado a esa hora para dar un largo paseo a caballo.
El sol de media tarde calienta poco, pero resulta agradable. En todo el camino se ven circular a muchos ciclistas. Conviene conducir despacio. A ambos lados de la carretera se ven agricultores trabajando en el campo. La campiña francesa, de un color verde primavera, contrasta con el azul de los árboles y con el cielo diáfano y luminoso del suroeste francés. El clima benigno de abril, por estos lares, confirma que hay un microclima delicioso durante todo el año; las temperaturas permanecen más o menos estables y casi nunca alcanzan valores extremos.

Por esta zona, el campo, el mar y el tiempo son como la gente, amables, suaves y sin exageraciones.

Moliets es un pueblo pequeño, acogedor y tranquilo. Las casas parecen de chocolate. Como de cuento. A todas las rodea un florido jardín dándole colorido y buen olor. Da gusto pasear por el centro del pueblo, con calles estrechas y llenas de árboles que dan una sombra arborescente. De vez en cuando se oyen gorjeos de gorriones o de otros pájaros que al viajero le resultan menos conocidos. Moliets es pura naturaleza.

     

Cuentaviajes de Por Hendaya y las Landas

> > Volver a la guía de Hendaya




© Guiarte.com tiene el Copyright de sus colaboradores - Todos los derechos reservados
Ayudanos a llegar más lejos
Difunde Guiarte.com entre tus amigos