Construido por Leonor de Aquitania, el viejo puerto de La Rochelle es un recinto de sólidas defensas.

Interior del Viejo Puerto. Foto guiarte. Copyright
Entre estas defensas destaca la torre de San Nicolás, de 42 metros de altura y construida sobre pilares de roble.

Las torres de San Nicolas y de la Cadena guardan la estrecha entrada al puerto viejo. Foto guiarte
La
tour Saint-Nicolas, de la segunda mitad del siglo XIV, reemplazó a otra anterior. Tiene tres salas octogonales superpuestas y un pequeño laberinto de escaleras y pasajes que termina en la parte superior, donde estaban los vigías.
Enfrente está la
tour de la Chaîne, torre de la cadena, creada en el siglo XIV y gravemente dañada en conflictos posteriores, aunque restaurada en el XIX y XX.
Entre un fuerte y el otro se tendía la pasada cadena que obstruía la entrada al puerto.
El puerto ya no está repleto de mercaderes, corsarios o burgueses. Hoy el tráfico se ha desplazado más hacia el Atlántico. Pero conserva
un marcado ambiente turístico. En torno al mismo,(cour des Dames y quai Duperré) se abren establecimientos de souvenirs y cafés, y por allí pasea una colorista caterva de turistas.
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