Antes del terremoto, al subir la marea, las aguas del Tajo llegaban hasta la Plaza del Rossio. Fue reconstruida con forma simétrica, con edificios de tres pisos y buhardillas.
En el centro, hierática, se alza la estatua de Don Pedro IV, rey portugués. Cierra el rectángulo el teatro Nacional Doña María II. Desde allí se pueden tomar tres calles para subir hacia las bellas vistas del Castillo de San Jorge. Son Rua do Prata (de la plata), Rua de Augusta y Rua do Ouro del Oro las que albergan comercios de joyería antigua y otros más modernos.
Al oeste de la Praça do Comercio está el elevador de Santa Justa, que sube 32 metros, es un ejemplo de la arquitectura post-Eiffel. En lo alto hay una terraza con bar desde donde se puede disfrutar de una bella panorámica del Rossio y de la Baixa.

Qué ver en Lisboa: albero y café |
> > Volver a la guía de Lisboa