Lisboa es una ciudad con cuestas empinadas y calles empedradas. Los tranvías, trolebuses y los funiculares ayudan a subir y bajar la ciudad, desde la Plazo Do Comercio, al pie frente al Tajo hasta el barrio de Alfama, al Monasterio de los Jerónimos y al barrio de Belem.
Los tranvías añaden colorido a la ciudad, un sonido peculiar y mucha vida mediante el movimiento. Los troles modernos se mezclan con los turísticos, los típicos que funcionan desde el año 1947.
Los cafés bohemios y el entorno colorido le conceden a esta ciudad bañada por el Tajo la condición de obra pictórica, color albero y aroma a café.

Qué ver en Lisboa: albero y café |
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rocio 12/1/09 |
ARTICULO |
| visite esta esplendida ciudad en julio de 2008, no tengo palabras para decir lo que me gusto.jamas habia subido en un funicular, ni viajado tanto en un tranvia, muy recomendable para conocer muy bien todas las zonas de lisboa. soy de sevilla(una ciudad maravillosa) y adoro portugal no dejeis de visitarla |