En 1876, la Corporation of London, acordó emprender el proyecto, pero el problema era cómo hacerlo, río abajo, sin cortar el creciente tráfico fluvial. Más de 50 proyectos acudieron al concurso. El seleccionado correspondió a Horace Jones.
Se crearon sendas torres, con aire gótico, para articular el puente basculante más grande y más sofisticado jamás construido, accionado hidráulicamente por enormes máquinas de vapor.

Qué ver en Londres, tradición y vanguardia |
> > Volver a la guía de Londres, tradición y vanguardia