
Los trabajos de las columnas y los mármoles introducen una valiosa decoración geométrica. El equilibrio de la portada queda empañado por el campanario, que está a la derecha de la misma, pero insertado en un edificio contiguo. El campanil es del siglo XIII, y se caracteriza por su imagen poderosa.
El interior de la iglesia es gótico. Entre la estatuaria románica está una obra que representa al Santo, San Martín, partiendo su capa para compartirla con un mendigo.
El Volto Santo es un gran Cristo de madera, del siglo XI, tal vez copia de una obra anterior. Se trata de un crucifijo con fama milagrera, con una leyenda. Se dice que Nicodemo es el autor del rostro de Jesús y que lo esculpió tras el entierro. La leyenda dice que un obispo italiano lo recogió de Tierra Santa.
En el interior de la nave está la excelente tumba de una dama, Llaria del Carretto, esposa de un dignatario del lugar, siglo XV, en mármol blanco.
A pocos metros de la catedral se halla el Batisterio, en una zona arqueológica de importantes restos romanos(entre ellos unas termas). El edificio es básicamente románico, del siglo XI.
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