
Tiene un aire pesado y oscuro, aunque conserva elementos de relativo interés, como Nuestra Señora de los Ojos Grandes, el coro renacentista, de Francisco de Moure, y el retablo de Cornelius de Holanda.

El gran templo lucense se inició en el 1129 bajo la dirección de Raimundo de Monforte.
De esta primera etapa constructiva es la atractiva Puerta Norte, en cuyo tímpano destaca el pantocrátor.
Toda la puerta está protegida por un sólido pórtico del gótico final.
La fachada principal es una obra neoclásica trazada por Julián Sánchez Bort; del XVIII.
Qué ver en Lugo. La urbe de la Galicia romana |
> > Volver a la guía de Lugo. La urbe de la Galicia romana