El edificio, en el que ya habitó Pedro I, es actualmente Monasterio de Nuestra Señora de Gracia. Se ubica junto a una gran plaza, donde se celebraban los festejos taurinos.
Ampliado varias veces, Carlos I entregó el palacio regio a las monjas agustinas. Es una construcción severa y sencilla. La fachada está enmarcada por sendas torres cuadradas. El bello claustro es del XV.

Muy cerca del palacio se puede ver aún el Real Hospital de la Purísima Concepción, renacentista. La construcción fue ordenada por la primera mujer de Juan II, María de Aragón, para atender a los necesitados y enfermos.
Cuentaviajes de Madrigal, emoción y melancolía |
> > Volver a la guía de Madrigal