
Sevilla ha sido algo así como la capital del sur español desde los días de Roma. En ella se asentaron notables dinastías árabes y luego, tras la conquista cristiana, la ciudad desempeñó un papel crucial como punto de arranque y control de la expansión americana.
Desde el siglo IX, Marrakech ha desempeñado un papel similar en Marruecos: ha sido también la capital sureña del país. Es la urbe, de aire rural y artesanal que concita a las gentes del Sahara y el Atlas.
Cuentaviajes de Historia de dos hermanas |
> > Volver a la guía de Hermanas