En el extremo oriental del recinto amurallado de Mérida se hallaban el teatro y el anfiteatro.

El teatro de Mérida es un lugar de belleza impresionante. Foto guiarte
El teatro fue construido ya en el 16-15 a.C., remodelado varias veces, especialmente en los siglos I y IV. Poseía una magnífica escena, de mármol, dotada de una serie de elementos ornamentales y esculturas de alto valor, tal como se puede comprobar en el Museo Romano.
La capacidad del magnífico graderío era de 5.500 asientos, sillares de granito. Detrás de la escena existía un pórtico, con jardines, y una capilla de culto imperial.
El anfiteatro, inaugurado el 8 a.C., también sufrió modificaciones en siglos posteriores. En él tenían cabida 15.000 personas. La balaustrada que rodeaba la arena tenía una decoración pictórica relativa a los juegos.
La forma del edificio era elíptica. La parte central de la arena debía estar cubierta con un tablado. Debajo del mismo se hallarían las jaulas de las fieras.

Restos del anfiteatro de Mérida. Foto guiarte
El circo estaba próximo a los dos edificios de espectáculos aludidos anteriormente, aunque se ubicaba ya fuera del recinto amurallado, junto a la calzada que se dirigía hacia Toledo. Es de 400 metros de longitud por 100 de ancho y en el mismo había capacidad para 30.000 espectadores.
De los tres edificios quedan importantes restos, pero sobre todo cabe destacar la grandiosidad del teatro y el anfiteatro. Su ubicación cercana al Museo Romano constituye un excelente atractivo, integrando uno de los tríos artísticos más importantes de España.
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