En el cogollo del recinto amurallado destacan las casas blancas, con ventanales azules. En los bajos abundan pequeños establecimiento comerciales y artesanales.
La calle Mohammed ben Addallah es típica, con sus comercios y tenderetes. No faltan en ocasiones los músicos, los curanderos o los aguadores.
La avenida Mohammed Zerktouni es sumamente comercial y animada.
Hay también puestos dedicados a la joyería, que fue uno de los comercios tradicionales de la comunidad judía de Essauira, que antaño residió en la Mellah, junto al noroeste de las murallas.

Ambiente comercial en la vieja ciudad. Fotografía de Miguel Angel Alvarez. Copyright. guiarte,com
Durante los meses de verano y en especial en agosto, la agitación de la ciudad antigua es mucho mayor y el número de tiendas que se pueden encontrar se multiplica considerablemente.
Casi cualquier calle dentro de las murallas está copada por turistas que recorren el lugar, al lado de vendedores de todo tipo. En los demás meses del año, las compras también podrán realizarse sin problemas y la oferta es rica, aunque se centraliza más en las calles importantes y las cercanas al puerto.

Venta de tejidos y alfombras, en el casco viejo de Essauira. Fotografía de Miguel Angel Alvarez. Copyrighy guiarte.com
Si el turista es proclive al intercambio cultural y a la colección de amistades en países extranjeros, podrá encontrar en Mogador personas que ambientarán sus días. Así, Rachid, un comerciante de una de las numerosas tiendas del centro podrá ayudarles a encontrar sus compras al mejor precio y con él podrá comerciar con productos europeos que allí son valiosos para traerse artesanía que aquí está más valorada. También podrá encontrar a Abdul, un comerciante de alfombras durante los meses de verano y guía en Merzuga en el invierno. Son gentes variopintas, comunicativas y hospitalarias en su mayoría.
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Comentarios al artículo
Se muestra 1 comentario
juan 16/10/08 |
mi impresión |
Estuve cinco días en un hotel de la misma calle de la foto, detrás de la puerta de entrada. Me cstaba unos 13 euros cama doble, habitación de estética muy cuidada. Tengo fotos.
La ciudad está flagelada literalemente por el viento, lo cual no se nota en la medina, claro, pero sí en las playas. Guardo un recuerdo delicado como un vidrio recién soplado. La gente es maravillosa y la ciudad no es tan caótica como marrakech- |
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