
El lugar es ahora Parque Nacional y recibe más de 60.000 visitantes anuales, quienes quedan entusiasmados ante la belleza de este entorno verde, representativo de los ecosistemas mediterráneos.
Cuenta con una notable presencia de avifauna, en la que destaca la presencia de la escasa águila imperial, la cigüeña negra y el buitre negro, tres destacadas rarezas. Aquí está la segunda colonia mayor del mundo en buitres negros, aves que nidifican en las vigorosas encinas centenarias. En el bello paisaje, formado por extensas rañas con ricos pastos estacionales y sierras y macizos cubiertos de bosque y matorral mediterráneo, se acoge gran variedad de mamíferos, destacando la abundancia de ciervos y corzos.
En total, habitan allí más de 200 especies de aves distintas: grandes rapaces, como el águila y el buitre; así como mamíferos diversos: el ciervo, el corzo, el jabalí, la gineta, etc. La flora cuenta con gran variedad de árboles y arbustos: tejos, madroños, encinas, quejigos, alcornoques, acebos, etc.
Felizmente, el escaso rendimiento económico de esta zona, dedicada casi exclusivamente a la agricultura y la caza, ha permitido su actual estado de conservación. Un paraíso salvado.
Cuentaviajes de Cabañeros: el eco de los montes |
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