Precisamente en el entorno del Jardín de La Fontaine en Nimes está una de las claves de la historia local.

Junto a las fuentes sagradas está el Templo de Diana. Foto guiarte. Copyright
Allí hay unas excelentes fuentes que tuvieron una cualificación sagrada desde la antigüedad prerromana. Eran fuentes del dios Nemausus, divinidad que acabó perdurando en el nombre de esta bella urbe.

El anfiteatro romano aún funciona a la perfección. Foto guiarte. Copyright
Esa vinculación sagrada continuó en época romana, como se descubre al contemplar allí un templo a Diana, en la umbría de unos jardines sumamente bellos.
Augusto, conquistó el territorio y asentó en él a los soldados veteranos de guerra tras la batalla de Actium (Egipto, año 31 a. de C.). Esta relación con el país del Nilo perdura en el escudo de la ciudad: no es otro el significado del popular cocodrilo.
Templos, anfiteatro, puertas, el castellum aquae, y fortificaciones recuerdan esta época romana, en la que Nimes llegó a dar un emperador. No lejos está el magnífico Pont du Gard, famoso acueducto que traía agua a la excelente colonia.
Desde entonces, esta ciudad pasó por las dominaciones de visigodos, bárbaros y sufrió por su vinculación a los albigenses(siglo XIII) y hugonotes(sigloXVI). Nimes nunca tuvo vocación de pasividad.
La ciudad conoció cierto desarrollo en el XIX, de la mano de una industria textil que alcanzó fama universal. El origen de blue jeans no es otro que el de bleu de Genes, tejido azul comercializado en Ginebra y proveniente de Nimes, adecuado por su dureza para hacer ropa de notable duración(ropa para marineros). Pero aparte de esto, también en la marca Denim subyace el nombre de de Nimes.
Hoy la urbe ha crecido hacia el sur, básicamente, respetando los lugares de antaño, y muestra un aire amable, profundamente mediterráneo.
|
|
|
Información general de Nimes |
> > Volver a la guía de Nimes