Es una gran obra del siglo I después de Cristo. Uno de los anfiteatros mayores de la Galia.

Hasta los desfiles militares siguen desarrollándose en torno al viejo anfiteatro romano. Foto guiarte. Copyright
Con 133 metros de largo por 101 de ancho y 21 metros de altura de fachada, el anfiteatro de Nimes es el mejor conservado del mundo.

Nimeño II ante el anfiteatro. foto guiarte. Copyright
Dos niveles con 60 arcadas cada uno integran este magnífico coso, en el que acudían hasta 24.000 espectadores para presenciar los juegos de hace dos mil años: combates con fieras y duelos de gladiadores.
Pasado el inicio del siglo V, se prohibieron los combates de gladiadores y el lugar se transformó en una fortaleza visigoda, con unas torres y una ronda suplementarias.
Pasada esta época, en el medioevo se llegó a habitar el espacio. En el siglo XVIII vivían allí 700 personas.
Pero en el siglo XIX se restauró el edificio, y se volvió a reutilizar para las corridas de toros.
En la actualidad se le ha dotado de un techo desmontable que permite su utilización en toda época, con lo que el viejo anfiteatro es lugar de corridas taurinas, desfiles y festivales de música.
> > Volver a la guía de Nimes