En el siglo XVI un ingeniero militar organizó el entorno de las viejas fuentes, sobre una zona de población romana y medieval abandonada.

El notable Jardín de La Fontaine. Foto guiarte Copyright
Es un lugar de sumo interés. Jacques Pierre Mareschal, director de fortificaciones del Languedoc, fue quien hizo los trabajos, junto con el arquitecto de Nimes Gabriel Dardailhon.
El trabajo fue excelente. En las proximidades de las viejas fuentes, recuperadas, diseñaron un jardín de estilo francés, con abundante estatuaria, y un circuito monumental para el discurrir de las aguas.
A su lado quedó el viejo templo de Diana, inmerso en los jardines, y en la zona alta del enclave se plantaron abundantes especies mediterráneas.
Jardines, fuente, estatuaria, templo, y la Tour Magne, que corona el cerro, integran un lugar especialmente propicio para el paseo y el descanso.
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