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El atún rojo desaparece del Mediterráneo

La pesca del atún rojo en el Mediterráneo está en un momento crítico. La sobrepesca ha llevado a una situación insostenible. WWF/Adena apuntó en uno de sus estudios que la población de la especie ha descendido en un 80 por ciento en las últimas tres
El atún rojo se está sobreexplotando en el Mediterraneo. Imagen de un informe de WWW-Adena

junio de 2006

La pesca del atún rojo en el Mediterráneo está en un momento crítico. La sobrepesca ha llevado a una situación insostenible. WWF/Adena apuntó en uno de sus estudios que la población de la especie ha descendido en un 80 por ciento en las últimas tres décadas.

El barco Esperanza, de la organización ecologista greenpeace, ha visitado algunos de los principales caladeros de atún de la región, incluyendo las Islas Baleares, el Norte de Egipto y el sur de Turquía. Esta organización ha analizado la actividad de las principales flotas en el Mediterráneo, especialmente la francesa, española y turca, ha hablado con los capitanes de los barcos pesqueros y ha constatado las evidencias del mal estado de la pesquería en toda la región.

La situación es muy preocupante. El Esperanza pasó una semana con las flotas francesa y española y éstas apenas encontraron atún. La flota turca está preocupada por el descenso en el tamaño del atún que capturan, que es evidente pese a que sólo han estado pescando en esta zona durante los últimos cinco años.

"La industria pesquera no ha aprendido nada del agotamiento del bacalao en Terranova o del atún rojo en el Atlántico occidental. Simplemente repiten los mismos errores del pasado en una carrera por capturar los últimos atunes. Puede que ahora estemos presenciando el colapso de la pesquería de atún rojo en el Mar Mediterráneo", -afirmó Sebastián Losada, responsable de la campaña a bordo del Esperanza. "La intensa sobreexplotación del recurso en la pasado década por parte de empresas sin escrúpulos ha provocado una crisis aguda y la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), encargada de regular la pesquería, ha mostrado ser completamente incapaz de hacer cumplir las normas".

En mayo, Greenpeace publicó un informe denunciando el grave agotamiento del atún rojo en el Mediterráneo y demostrando que hasta 45.000 toneladas de atún rojo podrían haber sido capturadas en 2004 y 2005, pese al hecho de que sólo 32.000 toneladas pueden capturarse legalmente. Durante el pasado mes, los pescadores con los que Greenpeace ha hablado admitieron que las cuotas no se respetan y que no existe un control efectivo sobre la pesquería.

Otras evidencias de la mala gestión de la pesquería encontradas por Greenpeace incluyen la presencia de palangreros japoneses faenando al Sur de Sicilia en el mes de junio, en el que la pesca de atún rojo está prohibida, o actividades de trasbordo de pescado que proporcionan una puerta abierta para que las capturas ilegales puedan llegar al mercado sin ser debidamente controladas

Greenpeace demanda a los países del Mediterráneo la protección del atún rojo en sus zonas de reproducción así como medidas que garanticen un control efectivo de la pesquería :

- Un programa de recuperación del atún rojo a largo plazo basado en el principio de precaución, que incluya una reducción sustancial de la cuota de atún rojo y la protección de las zonas de reproducción de la especie.

- Un nuevo tamaño mínimo de captura que se ajuste a la edad de madurez sexual de la especie.

- La expansión del cierre de la pesquería para garantizar un descenso inmediato y controlable del esfuerzo pesquero sobre la población.

- Un programa independiente de observadores tanto a bordo de los buques atuneros como en las granjas de engorde de atún que registre y comunique las capturas para asegurar que no se capturan juveniles, que la cuota es respetada y que la información necesaria para gestionar de forma sostenible la pesquería está disponible.

Las autoridades políticas van tomando nota del problema. Andalucía, cuyas pesquerías atuneras ya tenían fama hace 2000 años, constata la bajada del negocio. El consejero de Agricultura y Pesca del gobierno regional pidió a la UE un plan de recuperación del atún rojo para que las cuatro almadrabas andaluzas puedan seguir instaladas y dar empleo, trabajo y, sobre todo, proporcionar un producto transformado con el valor añadido.

El problema de las granjas de engorde

Una nueva práctica en el Mediterráneo (el engorde de atún) está amenazando al atún rojo.

Esta especie –dice WWF-Adena- ha sufrido durante años una considerable presión y su población ha ido disminuyendo. En estos momentos, el engorde de atún ha abierto una nueva sección en el mercado japonés, que ha supuesto un aumento mayor de la demanda de atún rojo, y ha incrementado, aún más, la amenaza sobre sus poblaciones salvajes.

El rápido aumento de esta actividad ha modificado las estrategias de pesca en el Mediterráneo. Casi todas las capturas de la flota de cerco de atún, en lugar de venderse directamente, ahora se transfieren a las jaulas de engorde. Esta nueva práctica ha deteriorado notablemente la fiabilidad de las estadísticas de captura (un grave problema que dificulta en gran medida los esfuerzos para gestionar la población de atún rojo del Atlántico Oriental).

El aumento en la demanda está incrementando la presión pesquera por parte de las flotas de cerco (flotas industriales y altamente tecnificadas) hasta el punto de que tanto la industria de extracción como de engorde sufren ya claramente un problema de sobrecapacidad. Esta situación está promovida y apoyada por subsidios públicos proporcionados por la UE a las granjas de engorde y a las flotas.

La demanda de pequeños peces pelágicos del engorde de atún ha aumentado, por otra parte, la presión sobre sus stocks. Algunas de estas pesquerías están mal reguladas y afectan a poblaciones ya en declive, como la anchoa. Esto se ve agravado por ser la actividad del engorde de atún altamente despilfarradora debido al bajo factor de conversión del atún (se necesitan elevadas cantidades de alimento para producir un kilogramo de atún), lo que acarrea un importante impacto ecológico.

WWF/Adena advierte ahora que, a menos que la presión pesquera disminuya de forma significativa y el engorde de atún sea regulado por los organismos responsables de su gestión, el stock de atún rojo del Atlántico oriental podría desaparecer comercialmente en los próximos años.

 

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