Ascender estos días desde el paseo fluvial hasta los barrios altos es una hazaña muy notable:
la municipalidad ha decidido levantar de cuajo las calles y las plazas, ha instalado excavadoras y enormes grúas por doquier y como si de un final del mundo repentino se tratara, saca a la luz todas las entrañas de la ciudad: son los centenares de obras públicas que se pagan en buena parte con créditos de la Unión Europea.

jardim da Cordoaria. www.porto2001.pt Copyright
Pero el viajero debe resolver ese percance con emoción y gozar de paso las siguientes maravillas:
- Torre de los Clérigos: orgullo de la grandeza de Oporto: torre de granito del siglo XVIII. Es el campanario más alto de Portugal
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Estación de Sao Bento: los trenes salen de allí sólo a través de un túnel; es una visión apocalíptica que se repite cada diez minutos.
Excelentes azulejos que representan varios hechos históricos relacionados con la historia compartida de España y Portugal.
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Palacio de la Bolsa: todavía en activo. Magnifico salón noble, cuyo estilo evoca las salas de la Alambra.
- Iglesia de San Francisco: fundada en 1233 y reconstruida en el siglo XIV. Es un despropósito visual: 210 kilogramos de láminas de oro adheridas a paredes, retablos, imágenes y pulpitos. Y una paradoja: la iglesia es de los Franciscanos, cuyo lema de pobreza ha obligado a suprimir el culto.
- La Catedral (Se): con aspecto de fortaleza, es uno de los primeros monumentos románicos de Portugal.
El verdadero rostro de esta ciudad se encuentra en cada una de las plazuelas, esquinas y callejuelas que se suben o bajan para acercarse a esos monumentos de mayor renombre.
El placer de Oporto esta en el paseo, en la mirada lenta, en el oído atento, en los fados intuídos y en la ropa tendida: alguien puede encontrar aquí las sonoridades de Nápoles y los colores de los Países Bajos; sólo se exige silencio y atención.

Proyecto de auditorio grande de la Casa da Música. foto de www.porto2001.pt. Copyright
El provecho de la convocatoria de capital cultural debe medirse, sobre todo, con las programaciones de dos centros:
- El Museo Serralbes: fundación privada de gran prestigio, cuyo edificio es hoy el orgullo de la arquitectura moderna de la ciudad.
El Coliseo: a la espera de que al final de año se inaugure la Casa de la Música, este recinto de corte provinciano es la principal sala de teatro y de conciertos.
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Cuentaviajes de Oporto en el 2001 |
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