
Oviedo celebra sus fiestas mayores en septiembre, San Mateo, con toros, teatro, ópera, conciertos musicales y una jornada festiva dedicada a América, en memoria de los emigrantes de este bello país, esparcidos por el continente americano.
La ciudad es centro comercial de toda Asturias, y también centro festivo. Su parte antigua, prácticamente peatonalizada en su totalidad, facilita el paseo por calles donde abundan restaurantes y tabernas.
El ambiente universitario siempre ha dado movimiento juvenil a la ciudad.
El paseo urbano es sugerente por la placidez de la villa y el cuidado de sus calles. Es ésta una de las ciudades más limpias de España, y que tiene en multitud de rincones el encanto de las esculturas. Obras de numerosos artistas modernos llenan muchos espacios de la urbe.
Y la gastronomía, excelente. No debe olvidarse que al norte de la ciudad está cercano el mar y al sur las tierras de León, que proveen de carnes y embutidos las mesas ovetenses.
Algunas sugerencias
La fabes, en diversos formatos, desde la suntuosa fabada a los condumios con productos de mar; los guisos de ternera; los garbanzos con balacao; los callos...
En todo el centro de la ciudad hay varias confiterías que rivalizan en calidad. Cualquier ovetense les aconsejará alguna de ellas (es proverbial la amabilidad de las gentes locales con el viajero).
Y no se olvide de la sidra. Hay siderías tanto en el casco viejo como en lugares de las afueras, en las que se puede merendar a base de productos cárnicos –chorizillos o costillas asadas- y una buena sidrina...
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