Apenas hay leves ondulaciones, colinas, ninguna montaña, ríos que prefieren los meandros y algunas zonas abiertas en las que los agricultores se empeñan en sacar rendimiento a unas arenas grises procedentes de la última glaciación europea. Las granjas salpican el campo, pero no ofrecen ninguna visión agradable a pesar de la proliferación del cultivo de flores, al que tan aficionados son.

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