Un glaciar, nos avisan, no es agua congelada, no es sólo agua sólida, si así fuera no provocaría esas irisaciones azules tan intensas al contacto con la luz. Es nieve prensada, es hielo generado por la presión y el peso de las capas superiores de nieve que comprimen hasta el infinito las partículas de oxígeno que contiene.
La refracción de la luz sobre esa capa inmensa de hielo es la que produce esos colores.

La explicación discurre mientras observamos, por primera vez, la bellísima gama de azules que colorean las vetas del Perito Moreno. Y el obsequio de las extraordinarias puntas poliédricas de sus agujas de hielo. Es como un diamante azul.
Cuentaviajes de Perito Moreno: diamante azul |
> > Volver a la guía de Perito Moreno