
Wadi Mousa, junto a Petra, no es una ciudad para vivir agradablemente; Los transportes públicos son una utopía, hay pocos lugares de cambio; el hospital es un proyecto y los precios son mayores que en el resto de Jordania (ya de por sí caros).
Tampoco brilla la gastronomía –excelente en otros puntos de Jordania- y las comidas suelen ser los típicos bufés de hotel, aunque hay que recordar que en Jordania hay excelentes frutas y verduras, bastante naturales y sabrosas.
Pero Petra merece una detenida visita.
No hay direcciones especiales para recomendar. La oficina de turismo está en la entrada del mismo recinto de la ciudad de Petra
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