
Un arco nabateo de aspecto triunfal, al inicio de la travesía, está arruinando, pero aún se ven sus muñones. Luego el camino va descendiendo. Antaño estuvo cubierto de gruesas piedras, a la usanza de las vías romanas, cobertura que ha ido desapareciendo por los arrastres de agua.
El desfiladero fue tal vez una vía de purificación espiritual, un lugar donde encanta el ambiente de silencio, en el que se goza del frescor de la umbría y del aroma de las higueras que crecen entre la roca, y al que llegan cantos de alondras.

Muy cerca del altar, una de las inscripciones reza: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo”, y alude a la amistad con Roma, enemiga del imperio de Cleopatra.
El tortuoso avance por el siq termina de forma abrupta, cuando por la estrecha abertura del desfiladero aparece El Tesoro.
Qué ver en Petra, la ciudad rosa |
> > Volver a la guía de Petra, la ciudad rosa
|
Roxana Sepúlveda 16/2/08 |
Que hermoso paisaje |
| En este lugar me tomé unas fotografías maravillosas, impresionante tanta belleza, tuve la oportunidad de comprar algunos collares, muy bellos por cierto. |