
En el entorno del Arno se halla la curiosa Iglesia de Santa María della Spina. Está bastante reconstruida, pues su cercanía al río le ha causado daño. Es coqueta y pequeña. Su fachada tiene una doble puerta románica.
Hay más iglesias de interés. En primer lugar la de Santa Catalina, cerca de la zona más monumental. Con una bella fachada de románico pisano; austera en el interior y con bellos sepulcros medievales.
Otra iglesia de bella fachada es la de San Paolo a ripa di Arno, de época románica, que recuerda vívamente a San Michele in Foro de Lucca.
La oferta artística principal de la urbe se complementa con el Museo de las Sionopias, y –sobre todo- el de la Obra de la Catedral, con interesantes obras medievales. Ambos centros están en las inmediaciones de la catedral pisana.
Finalmente cabe hacer mención de las murallas que rodeaban la antaño poderosa ciudad y que son en alguna medida el telón de fondo de la fastuosa plaza dei Mirácoli. De hecho, se accede a esta placa desde la Porta de Santa María, en una entrada a la urbe que conmociona porque el viajero se halla de golpe ante un conjunto monumental universalmente conocido y valorado.
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