
Antes de llegar a Frómista, la última población es Boadilla del Camino, que está a unos 35 kilómetros de la capital provincial. Lo primero que ve el viajero es la mole de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construido de los siglos XV al XVIII. Tiene tres naves, con un buen retablo de estilo renacentista, dedicado a la Virgen María. También alberga otros bellos elementos, como la pila bautismal, gótica.
El pueblo es de unos 200 habitantes, y en medio del mismo destaca también la belleza de su rollo jurisdiccional. Ya Madoz se refirió a él, en el diccionario realizado en el siglo XIX. “un hermoso rollo de piedra de 25 pies de altura con diferentes molduras, donde se exponía a los criminales atados a una argolla de hierro antes de remitirlos al anterior corregidor de Castrojeriz, de quien dependía esta villa.”
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