
El lugar es históricamente un pequeño centro religioso de devoción mariana, donde se venera una imagen que se trasladó del desaparecido pueblo de San Pedro(ubicado entre Sueros y Donillas). Existe una bella leyenda en torno a la traslación de la imagen.
Los habitantes de Donillas tienen fama de industriosos. Ya Madoz hace más de siglo y medio decía que en este pueblo, donde había 17 casas techadas de paja, buenas aguas y terreno de mediana calidad, se producía “centeno, lino patatas, yerbas y hortaliza; cría ganado lanar y vacuno”. Los lugareños traficaban “en vino de Castilla y en legumbres de tierra de la Ribera, y conducen leña a Astorga”.
Hoy ya no hay tales actividades de transporte y la agricultura da trabajo a menor gente que entonces, pero el pueblo continúa alegre a la vera del río Tuerto.
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