Por Artemio Artigas
Aquel antiguo texto introduce también a Rabanal en el mundo de las leyendas, pues cuenta que aquí se celebraron las bodas de un caudillo de Carlomagno con una princesa sarracena.
Esta es tierra abrupta y poco productiva donde pervivió la arriería hasta que los modernos medios de transporte la arrinconaron.
El pueblo, de excelentes casas de piedra, ha mejorado en los últimos años. Merece la pena, al venir de Astorga, dejar el vehículo en el inicio del mismo y subir por la Calle Real, gozando de la tranquilidad del lugar y de su arquitectura popular.
En la subida, una capilla del entorno de 1700, encargada por una familia local, cerca de la casa de las Cuatro Esquinas, donde es tradición que estuvo alojado Felipe II. Mas arriba la iglesia parroquial, donde hay partes románicas (el ábside) y góticas y de siglos posteriores, así como diversos enterramientos.
Una pequeña comunidad benedictina se ha asentado allí, dando a Rabanal un aire aún más entroncado en la religiosidad y la peregrinación.
Hay varios establecimientos de hostelería y refugios de peregrinos.
En el entorno hay importantes vestigios de la minería romana, especialmente en la zona de La Fucarona, donde se aprecia nítidamente el embalse y otras zonas de la explotación aurífera.
El camino que viene subiendo desde Astorga, incrementa su pendiente en dirección al oeste, para pasar por Foncebadón y la Cruz de Ferro.
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Anónimo 19/8/09 |
Belleza en Rabanal |
| es un pueblo tranquilo que en sus tiempos tenia farmacia , maestro, médico, ayuntamiento, pero que con la migración a ciudades como Madrid por la gran mayoria de sus habitantes,acabó por perder todo ello. Con el auge del Camino de Santiago ha vuelto a crecer, además en el tiempo estival y en otras festividades, con su feliz regreso, las sucesivas generaciones, ya madrileñas, celebran su orgullo por pertenecer a este pueblo tan querido, que junto con los felices peregrinos lo han revitalizado, que bien merece ahora recuperar los estamentos perdidos, al menos un ayuntamiento própio. Si bien, no es poca la reforma de calles y plazas. Mas tarde (en 2001) se creó un Monasterio benedictino en el lugar, que hace las delicias , con los cantos en latin, de visitantes y curiosos. Si quieren visitar Rabanal serán bienvenidos. El peregrino es bien acogido tanto por los trabajadores de establecimientos en los que así se ganan su pan de cada dia, como por el resto de habitantes. La gente en Rabanal desde hace siglos tiene gran respeto y admiración por El Bendito Cristo, cuya tradición exige un ramo cantado el 14 de septiembre demostrando el enorme Amor y agradecimiento que siente un pueblo por El Cristo, lo cual, en mi opinión no se puede explicar ni entender, por mucha Teologia que se haya estudiado, el Amor no necesita palabras difíciles que solo unos pocos entiendan, ni grandes títulos Universitarios ni tener el convencimiento de estar en posesión de la verdad, solo una fe ciega, un Amor divino. Hay otras fiestas también. Un saludo |