El norte de la provincia de Palencia es un territorio paisajístico de gran belleza, que atesora una serie de pequeños pueblos cargados de encanto –muchos de ellos con humildes iglesias románicas- y una naturaleza rica, verdeante y escasamente contaminada.
Muy cerca del punto en el que se encuentran las provincias de León, Cantabria y Palencia, en el norte palentino, está el Curavacas, techo de la provincia, con algo más de 2,500 metros de altura. En toda la zona destaca el contenido medioambiental. La zona acoge especies como al lobo, el oso y el urogallo, y zonas de robles, arce y acebos.
Vidrieros es un tranquilo y pequeño pueblo al que se llega después de pasar por Triollo, en un paisaje montañés de vegetación abundante y arroyos numerosos que se intercalan por las praderas.

En Vidrieros, el Pico Curavacas, con sus 2.525 metros, empezará a estar más cerca de nosotros. Se trata de uno de los puntos más altos de la Cordillera Cantábrica y las puertas del Valle de Pineda, quizás el de mayor encanto por esconder en su cara norte el Pozo Curavacas, lugar lleno de misterios y leyendas
A siete kilómetros de la pequeña localidad de Vidrieros se encuentra el refugio de Postil de Soña, con 2 plantas y una gran chimenea para combatir esas noches frías.
Más imágenes y datos del lugar en:
geo.ya.com/vidrieros
Vidrieros.tk
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