Aparte de visitar los sitios más clásicos y turísticos, además de bellos, como son el Coliseo, el Foro, el Palatino, y un largo etcétera, en Roma se van descubriendo rincones de arte y encanto en cuánto nos dejamos llevar por el afán de pasear por sus múltiples calles.
Para conocer bien Roma, tendríamos que vivir en ella o permanecer una buena temporada, pero como eso seguramente no es posible, lo bueno es visitarla al menos durante una semana, ...para dejar algo y volver a verla en el futuro.
Hay tantas historias y memorias, como restos arqueológicos y calles en esta milenaria ciudad. Los misterios que encierran sus callejones y plazas hacen grato deambular por los barrios, asomarse a los patios y mirar sin prisa sus edificios. Palacios, iglesias y restos arqueológicos hacen de la Ciudad Eterna, un lugar que apasiona a cualquier viajero.
Descubrir Roma, también es conocer a sus curiosos e interesantes habitantes, que a buen seguro llamarán nuestra atención, como humorísticamente reflejaron los galos de Asterix y Obelix cuando decían, "están locos estos romanos".