Su aspecto actual es el claro resultado de una obra urbanística de finales del siglo XIX. Para obtener el gran tamaño de la misma se tuvo que destruir algún edificio de la Roma medieval.
Desde la Plaza de Venecia, y más concretamente desde el balcón del primer piso del Palacio de Venecia, Mussolini realizaba sus largos discursos y arengas al pueblo italiano.
Junto a ella se encuentran distintos monumentos como el de Víctor Manuel II, el palacio de las Assicurazioni Generali, o la unión de las grandes avenidas del Teatro Marcelo y la de los Foros Imperiales. Desde la Piazza Venezia nace la popular Vía del Corso.