En el mundo hay plazas inolvidables. Tal vez el viajero conozca algunas de ellas, como las del Zócalo, en México; la del Campo, en Siena(Italia); la de España, en Sevilla, o la des Vosgues, en París. La de Salamanca también es de excepción.

Construida entre 1729 y 1755, como punto de encuentro ciudadano e incluso ruedo taurino, está enmarcada por cuatro fachadas de tres pisos, todas ellas de diferente longitud. En medio de una de ellas se halla el Ayuntamiento, sobre cinco arcos mayores, y coronado con una espadaña en la que reinan tres campanas.
La plata está viva. Pétreos personajes ligados a la historia de Salamanca, en los medallones de la plaza, asisten inmutables ante el tráfico de estudiantes, turistas y ciudadanos salmantinos, que tienen aquí centro y ágora.
Bajos los soportales, animados bares, restaurantes y excelentes tiendas contribuyen a la animación de la zona.
Cuentaviajes de Salamanca Capital Cultural Europea |
> > Volver a la guía de Salamanca, capital cultural