
Ya existía un enclave romano en este entorno del Salzach, en una zona cruzada por vías y sendas desde épocas lejanas.
En el medioevo, a partir del siglo VII, la localidad prosigue su desarrollo amparado en su calidad de centro religioso, que proporciona un creciente lustre cultural y un auténtico poder político.
En el siglo IX, la ciudad es ya sede de arzobispado. La fortaleza de Hohensalzburgo da fe de aquel poderío. Los arzobispos son auténticos príncipes del sacro Imperio. Las salinas, minas, impuestos y rentas aseguran su prosperidad y la del territorio.
Desde el final del medioevo a la época napoleónica la urbe continua creciendo en poder y arte, primero en gótico y luego con un florecimiento barroco que atrajo a notables artistas.
Del siglo XVII es la universidad de Salzburgo. En el XVIII nace Mozart.
Hoy la ciudad tiene un excelente nivel de vida, amparado por actividades de diverso tipo, básicamente culturales, turísticas, industriales y comerciales.
Información general de Salzburgo |
> > Volver a la guía de Salzburgo