El Alcázar, de aire casi naif, surgió en torno al siglo XII, como fortín defensivo, engrandecido poco a poco por su cualidad de residencia real habitual.
Recibió su impronta casi definitiva con Felipe II. Su interior, visitable, muestra distintas dependencias de interés, entre ellas la sala de la Chimenea, despacho de Felipe II, y el Salón del Trono, con artesonado y friso mudéjar.
También es interesante la sala de Los Reyes, de magnífico artesonado. Subiendo por la torre de Juan II, se alcanza una magnífica vista del entorno.

Foto del bellísimo alcázar segoviano. guiarte. Copyright
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