
La Virgen se alza en un Altar Mayor suntuoso y reluciente, y parece que se debe a Luisa Roldán, La Roldana, importante escultora sevillana del siglo XVII.
Al lado de la basílica se alza la iglesia de San Gil, donde se albergó tradicionalmente a la Virgen, hasta el siglo XX. Se trata de una mezquita árabe transformada en iglesia en el siglo XIII. (calle Bécquer 1)
> > Volver a la guía de Sevilla