
Se trata de edificios donde se aprovecharon las estructuras preexitentes, y que en esta ciudad se conocen más bien como templos Gótico-Mudejares
Hay varios casos de éstos. Algunos se conservan en las cercanías de La Macarena.
Cabe citar la iglesia de Santa Marina, la torre-alminar de San Marcos y la iglesia de San Gil, todos ellos relativamente cerca de las murallas almorávides.

En esta zona está también otra iglesia que poco tiene que ver con el gusto árabe, pero que es de una sorprendente armonía y suntuosidad. Se trata del templo barroco de San Luís, en la calle del mismo nombre.
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