
En el final del XIX la infanta María Luisa de Orleans donó a la ciudad parte de los jardines de San Telmo, espacio que ocuparon los magníficos edificios de la exposición Iberoamericana de 1929.
Merece atención especial la Plaza de España, un gran espacio semicircular de airosos edificios de ladrillo, y magnífica cerámica.
Un canal recorre la plaza y hermosos puentes lo cruzan en distintos lugares. Un espacio, en suma, agradable, eje de la exposición del 29.
> > Volver a la guía de Sevilla