La ciudad es agradable para el paseo, pues toda la zona central es peatonal. Hay agradables lugares para tomar café y muy buenas heladerías.
El dulce sienes es el panforte, una especia de tarta proteínica. En la Fortaleza Médicis está la enoteca de Italia, ideal para aprender algo de vinos del país, comprar alguno o llevárselo puesto.
Toda la región es buena para comer. Hay buenos vinos, excelente aceite y respeto a las tradiciones culinarias.
En las cercanías de Siena está San Gimignano, otra pequeña ciudad que el viajero no debe perderse.
