Primera casa de una orden de predicadores en Toulouse, orientada al combate de las herejías que asolaban este territorio.

Imagen del templo de los Jacobinos, desde el claustro. fotografía de guiarte. Copyright
La magnífica iglesia rectangular fue edificada en la primera mitad del siglo XIII, ampliándose en el mismo siglo, con objeto de responder al crecimiento del centro religioso.

Las nervaduras del templo de los Jacobinos, en un popular cartel turístico. foto guiarte. Copyright
Es sorprendente e inusual el plano del edificio, de dos naves, y con una hilada de airosas columnas que soportan un techo articulado por nervaduras.
Aparte de la inusual disposición del plano, lo más sorprendente es esta solución de la techumbre, que se adelanta en más de un siglo a las propuestas góticas.
La nave resulta poderosa, con sus alargados ventanales y la innovadora techumbre.
El campanario es de 1298 y tiene influencias del de San Sernín, modelos que se irradiaron por el sur de Francia.
Bajo el altar mayor reposan los restos de Santo Tomás de Aquino.
Junto a la iglesia está el bello edificio conventual, con un austero claustro de enhiestos cipreses.
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